GK News - шаблон joomla Форекс
Menu
RSS

Alemania ve al futuro sin olvidar el pasado

Viajamos 35 kilómetros en tren, llegamos a la pequeña ciudad de Oranienburg a las afueras de Berlín, el frio, lluvia y fuerte viento nos daba la bienvenida, caminamos por unos minutos para tomar el tranvía y llegar a nuestro destino, el campo de concentración de Sachsehausen.

Los campos de concentración son los lugares donde se detiene a las personas bajo condiciones inhumanas y fue una de las características del régimen nazi entre 1933 a 1945.

Desde los primeros minutos del recorrido en el campo de concentración, las sonrisas se borraron en todos los periodistas participantes de Colombia y Guatemala, por la barbarie utilizada en la época de Adolfo Hitler para el exterminio de seres humanos.

Estar en el lugar, puede uno retroceder en la historia y estar por unos segundos en el cuerpo de las víctimas inocentes, de las mujeres, de los ancianos y de los niños que fueron obligados a caminar con poca ropa, zapatos de madera, enfermos y a trabajar por varias horas a temperaturas extremas entre 20 grados centígrados bajo cero e intenso calor en época de verano.

La guía asignada a brindar toda la información al grupo de periodistas relato que los primeros en llegar a Sachsenhausen fueron prisioneros de otros campos de concentración, para someterlos al poder de la SS (Schutzstaffel la guardia elite del estado Nazi) entre los cuales estaban homosexuales, adversarios políticos del régimen nacionalista, judíos, comunistas, testigos de jehová, discapacitados y después prisioneros de guerra rusos.

La SS, cada vez presentaba modelos de muerte a seguir en otros lugares de Alemania Nazi, experimentaron con los prisioneros. Los zapatos escasearon para la población debido a que todo el material fue usado para la fabricación de calzado del ejército alemán.

Los nuevos zapatos eran probados por los judíos, quienes caminaban todos los días 40 horas o más para determinar si el calzado tenía alguna falla o era de buena calidad para que los soldados las usaran en las guerras.

En esas largas caminatas, cientos de personas fallecieron o asesinados por no cumplir con la tarea. Los que sobrevivieron, murieron en las cámaras de gas.

De 1940 a 1945 fueron asesinados 10 mil soldados rusos, nunca supieron que iban a morir, la técnica que utilizaron los integrantes de la SS, fue llamarlos para medir su estatura y el cambio de ropa; al estar parados, de un orificio de la pared salia el arma que les disparaba en la cabeza, luego eran cremados, el humo se veía a los lejos, según lo documentaron en fotografías los propios nazis.

En el extenso terreno quedan pocos barracones, la mayoría de las construcciones fueron destruidas después de la victoria de los aliados y rusos contra el régimen nazi que puso fin a la segunda guerra mundial en 1945.

En el campo de concentración estuvieron más de 200 mil personas, 100 mil perdieron la vida, víctimas de enfermedades o ejecutados.

La llegada de los soviéticos
El campo de concentración de Sachsenhausen paso a la administración soviética en 1945 cuando Europa se liberó de los nazis y el servicio secreto soviético lo convirtió en un campo especial donde mantuvo presos funcionarios del régimen nazi y personas que fueron detenidas arbitrariamente y un periodo de 5 años murieron 12 mil personas.

El lugar para recordar
Ahora el campo de concentración es visitado por miles de personas al año, se ha convertido en el Museo y Memorial de Sachsenhausen, para no esconder el pasado y no repetir los mismos errores.

El encuentro de periodistas de Colombia, Guatemala y Alemania fue organizado por la DW Academie para conocer el proceso de memoria en Alemania e implementar museos, plaquetas, sitios conmemorativos de las víctimas del conflicto armado interno en Guatemala y Colombia.


“No podemos olvidarnos de lo que ha pasado en nuestro países latinoamericanos, las nuevas generaciones deben conocer el pasado oscuro, en mi caso de Guatemala y por eso es importante que se trabaje en la construcción de sitios de memoria” dijo Lucia Escobar, periodista independiente de Guatemala.

Periodistas participantes
Lina María Martínez Mejía, Universidad de Antioquia, Colombia
Juan Camilo Arboleda Alzate, Universidad de Antioquia, Colombia
Blanca Eugenia Giraldo Trujillo, Diario La Patria, Colombia
Gloria Yaneth Castrillón Pulido, Revista Cromos, Colombia
Yamir Adolfo Conejo Sánchez, Consejo Indígena Regional del Cauca (CRIC), Colombia
Martín Albeiro Vidal Trochez, Consejo Indígena Regional del Cauca (CRIC), Colombia
Bettina María Amaya Rossi, Politóloga, Guatemala
Lucía Carolina Escobar Mejía, Periodista independiente, Guatemala
Nancy Lorena Arroyave Morales, Universidad Rafael Landívar, Guatemala
Carlos Aroldo Barrios Juárez, Noticias del Valle, y Canal 22 Guatemala
Edith Marlenny Conoz Saquic, Radio Swan Tinamit, Guatemala

Guatemala se hace esfuerzos para recuperar la memoria
http://mapeo.memorialparalaconcordia.org/

Vea también otras Galerías